Mala La conocí en tiempos que, con mayor frecuencia, la visitaban los arcos iris. Vivía en libertad, alumbrada por rayos de sol, de la luna y de las estrellas. Conversaba con los vientos de la tarde y las copiosas lluvias nocturnas en los meses finales e iniciales de todos los años. Su existencia era compartida por apacibles bofedales y relajados yuyos que flotan como nubes al vaivén de aguas limpias. Era visitada por yanavicos, playeros coladores, gallaretas, patos jerga, gaviotas andinas y otras aves migratorias. Gozaba de la bendición de los Apus tutelares y en una deseada calma sin temblores naturales y sociales, Mala –que en verdad era Buena a pesar de su nombre- habitaba cerca de sus hermanas Perol, Azul y Chica. Las cuatro existían animadas por el propósito común y sagrado de dedicarse al bien común, con la misma ideología del aire, la luz y los productos del trabajo en las familias. Por ese lugar sagrado, ¿quién sabe?, alguna vez pasó Atahualpa y ...
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Elogio Del Silencio “Yo soy yo” René Descartes Si algún día Buscas sosiego Inútilmente Inicia otro camino Sin maletas Aromas Ritmos Promesas Recetas orientales Sin nada a cuestas Primero Harás del silencio Tu compañero de viaje Para alejarte del sonido Devaluado en ruido Aprenderás Del silencio Todo Dirás Luego: Silencio Es susurro Instante eterno Isla de mar lejano Esqueleto sutil de la armonía Novena nota del pentagrama Es Nube Paréntesis Punto aparte Viento no nacido Tangente de la vida Cuarteles de invierno Piedra quieta con aristas Respuesta exacta sin medida Mar de las tranquilidades Cosa prohibida a secas Soledad contrita Ilusión ansiada En silencio puedes vivir cuanto quieras. Pero en el camino aprenderás el día de un año cualquiera: El silencio no existe. Solo lo he imaginado c omo aquella leyenda que habla del silencio como un invento de la diosa de la ...
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Nuevo reino Para Mariana, Ale, Ian, Pachita y Vale, en orden de ad ultez Existen testimonios acerca de un enorme sauce que vivía solitario en el centro de la plaza del pueblo. Dicen los más sabios que en mejores tiempos fue un árbol frondoso, con sanas hojas y ramas acariciadas por amables gotas de rocío de las madrugadas costeñas. Pero pasaron los años placenteros con la llegada inesperada de un furioso fenómeno del niño que cambio el invierno por el verano y el otoño por la primavera. El sauce acostumbrado a los climas estables no pudo acomodarse a las locas temperaturas y se puso muy triste durante largos años, a pesar del cuidado que le prodigaban para mantenerlo alegre todos los días. Se deprimieron sus ramas como brazos descolgados y sus hojas lloraron lágrimas perennes. Desde entonces le pusieron el nombre de sauce llorón pensando equivocadamente que mejoraría su aspecto por vergüenza del apodo. Sin embargo, poco a poco la profunda tristeza irreversi...
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Sin dudas Egos tiene como primer objetivo subconsciente convertirse en una verdad colosal, a costa de no lograr ser feliz por las inquietudes y batallas ordinarias que mantiene con otros Egos poseedores de otras verdades gigantes y, también, porque la vorágine de la vida, no le ha permitido darse cuenta y comprender que en un rincón se encuentra un Egos arrepentido y dudoso que se ha hecho genuino y feliz. Tener En estos tiempos de altares a los emprendimientos y a la gestión de la felicidad producida por el tener, nadie quiere ver la soledad que les acompaña como sombra nocturna durante la otra mitad del día, fuera de los grandes escenarios de la enajenación. No existe un alto en el camino, un tambo para beber y disfrutar de una merienda, mientras se piensa en silencio sobre la necesidad de ser competente y excelente, como suele decirse en la actualidad. Se prefiere escoger el papel de ser rival después de marcar el terreno de sus propiedades y de la...
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Dimensiones Siempre describía a sus amigos el gozo que sentía por la teoría cuántica, aquella que nos informa de la existencia de las diferentes dimensiones paralelas de la vida. Somos cuánticos , parte del todo, polvo cósmico, una tendencia, energía en movimiento perpetuo , afirmaba con entusiasmo. Ayer, agobiado por los problemas de sus rutinas laborales buscó el momento del refrigerio para ir a otra dimensión a conversar a con su abuela y, de paso, pedirle una mandarina que ella guarda con celo para él, en el primer cajón de una vieja alacena. Con la fruta pelada hace más de cuarenta años, se lleva un gajo a la boca y saborea con ojos cerrados el delicado caramelo cítrico de la complacencia y olfatea el aroma tenue de recuperación de la paz interior. Luego de los placeres ofrecidos por la antigua mandarina y por la cómplice sonrisa de la abuela, su presente se inunda de felicidades que atenúan los últimos tropiezos que ha tenido en el pasado reciente con sus compañeros de v...
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Recoger los pasos Un buen día y sin aviso ingresaste con apuro a la máquina del tiempo de nuestra casa y te fuiste al pasado a recoger tus pasos. Me di cuenta momentos después al ver el tablero electrónico de la máquina, antes de apagarse, indicando como destino una fecha de tus años maravillosos. Desde entonces he esperado tu regreso, marcando en la pared el trascurso de los días, pensando que lo infinito está en los detalles finitos y leyendo con avidez “En busca del tiempo perdido” de Proust. Pero ayer, movido por la curiosidad, entré a la polvorienta máquina del tiempo y la encendí de casualidad y, hoy, me encuentro en mi propio pasado, sin posibilidades de retorno, esperando tu nacimiento un día de agosto, dentro de diez años. Multitudes despiertas Mientras caminas tus desamores en medio de bocinas y carteles de las calles nocturnas, puede servirte de consuelo el presagio de Javier, pleno de amor por la vida de las multitudes despiert...
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Identidad Te ruego padre No dejes tus alforjas por el qué dirán de tus hijos Tienes que seguir como te hemos visto de pequeños Amo de un universo particularmente tuyo Dueño absoluto de tus libertades Ten en cuenta que una generación no desaparece a otra Solo la recrea en busca de sus propias autenticidades La autenticidad es un vaso de cristal En peligro permanente de quebrarse con un roce ¿O con una mirada? Por eso padre Sigue acariciando tu enorme cajón de sastre Y moldea tus ilusiones con manos frías y sensitivas Nadie te dirá nada Nadie explicará los pecados porque ellos no existen Sigue igual pensando en “si me sacara la lotería” Aún cuando no compres el ticket Tus ilusiones valen doblemente Porque son esperanzas comunes de la gente Los bienes materiales son insuficientes Sobre todo si tus anhelos se cuecen como habas En espera de los días caídos como maná del cielo Sigue padre como en aquellos tiempos En ...