Vida y pasion de la tortuga
Martín Mendo
PRÓLOGO
I
Lo que
habíamos hecho antes / tiene que salir a la vida
Sobreponiéndose
a la implacable represión, con que el sistema ejerce su dominio; respondiendo
creadoramente a la mezquindad de la cultura oficial; y proponiendo el perfil de
la producción cultural de nuestra clase trabajadora, en estos últimos años
hemos asistido al florecimiento de diversas expresiones artísticas cuyos
principales hacedores pertenecen al movimiento popular. Otro mérito que debemos
que debemos señalar es que los propios trabajadores han sabido superar la línea
economicista, coyunturalista y muchas veces anticultural que, lamentablemente
en más de una ocasión, imprimen algunos sindicatos.
II
Ensanchando
los brazos proteicos del pueblo
Teniendo
como telón de fondo las reconfortantes acciones de masas tanto en el campo como
en la ciudad, acciones que lindan con la heroicidad, y que por su trascendencia
social constituyen hitos insoslayables en nuestra patria (como el Paro nacional
del 19 de Julio), se ha venido desarrollando en nuestro medio un vigoroso
movimiento cultural de carácter popular.
En
medio de banderolas, pancartas, afiches, pintas sobre muros tristes de la
ciudad, volantes que condenan al estado opresor, un río incandescente de leones
injustamente desposeídos ha hecho surgir consignas, coplas, canciones relatos,
pequeñas obras de teatro, testimonios que no solo son memoria de las luchas
populares sino también, y fundamentalmente, una nueva propuesta: acaso el
germen de la praxis de un proyecto nacional que bien puede no haber alcanzado
un nivel consensual en el seno del movimiento popular pero que, por ejemplo, en
la poesía, visualizamos logros realmente notables.
III
Campaña nacional contra
la mudez
Han
sido los propios trabajadores quienes han fomentado la creación artística. En
1980, la Federación de Trabajadores de Lima (FEDETRAL), en coordinación con el
Frente de Trabajadores de la Literatura, convocó a nivel nacional el concurso
literario “19 de Julio”. Y fue todo un éxito: por la cantidad de participantes,
por la calidad de los trabajos
presentados. En 1981, el Centro de Información, Estudios y Documentación
(CIED), organizó el evento cultural “Jornada 19 de Julio” entre los
trabajadores. Los logros alcanzados han hecho que el CIED convoque para el
presente año una nueva versión de dicho concurso. A fines del año pasado el
Sindicato de Trabajadores del Ministerio de Educación, auspició un evento
literario entre los trabajadores de dicha dependencia estatal, El Jurado
constituido por Mario Florián, Gregorio Martínez y quien se honra en prologar
el presente libro, seleccionó para el Primer Premio (entre una veintena de
trabajos presentados), la obra firmada por Martín Mendo. Debemos reseñar que el
mismo autor obtuvo el Primer Premio, con su libro aún inédito “Paz de los
Sueños”, en el concurso organizado por CIED.
IV
Y al final de cuentas
¿qué es una tortuga?
VIDA
Y PASIÓN DE LA TORTUGA, sale hoy a las calles para correr como un viento
dichoso entre nosotros. Para incendiarnos con su frescura. Para revitalizar
nuestras esperanzas en un mundo más justo, más hermoso. Para agudizar nuestro
pensamiento crítico contra todo aquello que nos enajena, nos convierte en
hongos y nos hace cómplices de todos los que salameramente nos fascinan con su
adulación.
Martín
Mendo no es un desconocido en el ambiente sindical del Ministerio de Educación.
Tampoco lo es en el plano de la producción artística. Sus poemas han tenido la
fortuna de volar bajo el cielo de Lima, impresos a mimeógrafo por los propios
trabajadores. A la obra lírica de Martín Mendo podríamos reconocerle muchas
virtudes, pero la principal acaso sea el rigor de su escritura.
Quienes
tuvimos la ocasión de formar parte del jurado, cuando llegó a nuestras manos
VIDA Y PASIÓN DE LA TORTUGA no dudamos un solo instante: este libro, escrito
con una sencillez y hermosura ejemplares, nos entregaba una visión ácida,
corrosiva de la realidad imperante. Con propósito y algunos giros literarios
recogidos en la obra de Bertol Brecht, así como también en la claridad
aprendida en la palabra amable de Antonio Machado y no lejos de un tono
raramente melancólico, Martin Mendo ha escrito un libro donde prevalece la
defensa de nuestra condición humana.
VIDA
Y PASIÓN DE LA TORTUGA no es sólo un libro de poemas: es el manifiesto lírico
de un pueblo que en plena lucha diseña su rostro victorioso. Es el canto coral
que los gremios otorgan a la libertad que reclamamos, el socialismo que
asumimos, a la poesía que es la razón de ser de nuestro pueblo combatiente.
Lima, Octubre
de 1982
y al final
de cuentas ¿qué es una tortuga?
LA TORTUGA
Y no digo que la tortuga es indigna
Porque no es otra
Cosa que tortuga
Walt Whitman
La
tortuga
Hace
tiempo tiene una flojera bárbara
Una
flojera calva
Bigotuda
Con
sonido de cimitarra
(Por
allí dicen algunas lenguas
Que
su caparazón tan grande
Es
por culpa de los decretos)
Quien
sabe sea necesario darle una aspirina
O
ponerla de cabeza
Con
las patas para arriba
La
tortuga es tan sólo un débil animal
Bostezando
sus historias.
HE AQUÍ SOBRE MI MANO EL
TRÁFAGO
I
He
aquí sobre mi mano
El
tráfago del mundo como un loco
Cibernético
Astro
Huevo
roto
Clara
deslizante
Sobre
la tierra húmeda
Que
pisan mis zapatos
La
vida es vela derritiéndose
Entre
mis dedos extendidos
Con
ganas de llorar hematíes
Sobre
las esperanzas
Verdes
Inconclusas
Sobrehumanas
II
TEMPORIS NOSTRI
El tiempo.
Un animal raro.
Colonias de horas crujen.
Calman sus aguas. Peces muertos.
Por la calle camina. Sin prisa.
Inmisericorde. Sin pausa.
Chilla. Discurre suave. Siente sed.
El tiempo es ánima. Busca cuerpo.
Tierra. Cosas.
Sin ellas no existe.
No es siquiera un sueño.
No religión. No nada.
Es
tan solo un débil animal
Con
una flojera bárbara
Bostezando
sus historias.
III
MODUS VIVENDI
A
los funcionarios
Nunca
podré describirlos
Allí
sentados de sol a sol
En
medio de las sombras
Con
sus esperanzas recónditas
Escondidas
En
el último cajón
De
los escritorios del tiempo.
ELLOS NUNCA
La
tortuga
Hace
tiempo tiene una flojera bárbara
Una
flojera calva
Bigotuda
Con
sonido de cimitarra
Luego
Cualquier motivo les bastará
Para justificar sus actos de barbarie
crónica
Siempre ha sido así
Sobre todo ahora que
Dejamos de ser ramas secas
Que sirven a fuegos ajenos
Nos gritarán por eso
Que nosotros tenemos la culpa
Por haber reverdecido
Ellos nunca
SIENTO EN EL FONDO QUE LA
VIDA NO TRANSCURRE
Parece que la vida no transcurre
En mi pequeña historia
Por lo menos
Ayer como hoy muero y resucito
diariamente
Ayer como hoy golpeo y acaricio
Ayer como hoy trabajo y no sé si
construyo
Alguna cosa habrá siquiera que antes no
tuve
No cuento la camisa
El lápiz
La memoria
Porque la vida no se mide por
distancias
Me imagino que al nacer no tuve dios
Igual que ahora
A pesar que en mis años de niño
Encendí la fe en una procesión de la
provincia
Soy hijo como antes
Soy padre como ayer de las ilusiones
Pero hoy de varios hijos
Soy amante de la flor
De los días y la hembra
Como ayer cuando amé la frazada y la
leche tibia
Yo tertulio con el aire durante largas
horas
Y no me espanta que al final del aire
no haya oídos
Ahora me afana encontrar un amigo
Así como antes
Ahora creo en el hombre igual que antes
Ahora distingo los momentos
Del mismo modo que antes
Pero siento en el fondo que mi vida no
transcurre
Y está queda
Adormilada
Burocrática
Sobre todo
En este mundo de apariencias
Que también existe en la misma talla de
mis dudas.
UNA VOZ VINO A HABLARNOS CARA A CARA
Un día nos dimos cuenta que el canto no
basta que el ansia no basta que el trabajo no basta que todo es insuficiente de
flor a raíz
Los obreros se acaban como atardeceres
prematuros y sus hijos con ojos y labios iguales a otros niños tienen el pan
frío y apenas las bebidas de las hierbas gratuitas
Los estudiantes mitad aula y mitad
esperanza llegan al traspatio y las más de las veces les espera la calle vacía
y las innumerables veredas verticales.
Los campesinos con sus manos inmensas
aran eternidades y la tierra se entrega como mujer a sus hijos pero eso no
basta porque la cosecha es ajena desde un comienzo
Ese día vino una voz a hablarnos cara a
cara de la solidaridad entre los trabajadores y a decir que hasta ahora los
pocos que siempre son pocos nos ganan la partida de ajedrez porque los peones
de casa se encuentran dispersos
Luego se fue la voz y quedó el cadáver
del silencio esperando murmullos de gente que medite mucho su vida hasta que el
gusano interior de los cuerpos se suicide cuando note que el destino le es
incierto
EN BUSCA DEL TIEMPO PERDIDO
Quiero
salir de
Esta
esquina oscura a como dé lugar
En
serena búsqueda
Dejar
atrás los pasos
De
las viejas campañas
Empozadas
en el cuenco de la memoria
Ir
al pie de los montes
A
mirar de cerca
El
nacimiento de la fauna
Sin
designios celestiales
Tendré
que vencer el desencanto de mis células
Para
saberme vivo
Con
ganas de hacer el amor
Hasta
en las piedras marginales de los ríos
Bastará
un tiempo en el follaje
Y
en el verdor de la naturaleza
Me
levantaré en silencio
Apenas
con una lágrima
Porque
en medio de todo
Debería
seguir la consigna de los tiempos
Hasta
la última gota de vida
CAMPAÑA NACIONAL CONTRA LA MUDEZ
A veces da ganas de quedarse mudo como un hongo
Para
escuchar
Los
cantos de los pájaros en las madrugadas y
Las
caídas cadenciosas de las hojas de los árboles
Pero
Los
hongos son hongos
¿Y
nosotros que somos?
¿Qué
somos cuando también nos quedamos mudos y
Pasan
las auroras y los crepúsculos y seguimos mudos?
En
los hongos se insensibilizan los sentimientos
-es
natural-
Pero
en nosotros la vida podría modificar
Los
puntos de las cosas quietas
Como el agua modifica al fuego
Y
viceversa
Sin
embargo ocurre que nos dicen y nos jalan
Nos
avientan y
Nos
pisan los dedos y pasan las hambres y las pestes
-como
cosas de dios-
Y
nos cansan los tanques y los hurtos y
Los
cuerpos falsos
Pero
hasta ahora muchos seguimos mudos
Inmutablemente
mudos
REDENCIÓN
Hoy
he despertado más humano
Con
olores verdes mañaneros
Siento
el aire más fresco
El
desayuno más sano
La
sonrisa más tierna
El
deseo más alma
Quiero
abrazar a la gente en las calles
Preguntarles
por el trabajo en los talleres
Averiguar
cómo van sus hijos en los colegios
Saber
si ya pircaron las paredes inconclusas
De
sus casas
Y
a la vez
Contarles
mi historia con las manos abiertas
Hoy
quiero conversar de todo
De
fútbol o de los pueblos
Dormidos
en las cordilleras
Tengo
ganas de conversar en las esquinas
Acerca
De
las ánimas y leyendas de la sierra
O
de las diferentes costumbres en las comidas
Y
entre todo eso –para recordar el día-
Hablar
de los problemas y
Las
creencias y de la vida y la justicia
Hasta
que se derrumbe el cielo
CUÍDATE DEL QUE TE DICE
DOCTOR
Ten
cuidado del que todos los días
Te
dice doctor y te limpia las solapas
Porque
cuando se revuelva el rio
Buscará
otro doctor y tú pasarás al olvido
Pero
de aquel que te sostiene la mirada
Y
ante el cual buscas las palabras exactas
No
te cuides
Da la vuelta si quieres
Porque
espada contra espada
Es
como si fuera mano sobre mano
Sabrás
con el tiempo –si quieres darte cuenta-
Que
él sigue sosteniendo la mirada y los años
Mientras
con sus manos
Acaricia
la cabeza de tus hijos
Y
de los hijos de tus hijos
TENEMOS QUE APURAR LOS
DÍAS
Llegada
la hora
-casi
como una garúa de invierno-
Se
nos mete un sobrecogimiento en la piel
Con
la intención de hacerla reventar
Hoy
tenemos que apurar los días
Lo
que hemos hecho antes
O
lo que hemos hecho poco
Tiene
que salir a la vida
-desde
nuestras manos-
Como
vasija de barro construida
No
hay otras posibilidades
Aquí
se establecen los límites
Entre
los que a su palabra ardiente
Sigue
un modo de vivir comprometido
Y
los que tienen apenas una palabra más liviana
Que
sus propios deseos inconclusos
UNA MANERA INTEGRAL DE
DECIR BASTA
Igual
que los días en la cordillera
Hemos
amanecido llenos de luz
Después
de una larga noche conformista
Las
calles ahora nos parecen más humanas
Y
los saludos que nos damos
Tienen
ese algo de intimidad que antes nos faltaba
La
amistad entre nosotros
Ha
crecido como el tallo de un eucalipto
Ya
no es necesario encontrarnos
Alrededor
de una cerveza
Para
contarnos las ausencias y esperanzas
Hemos
negado las cadenas invisibles
Con
la misma rapidez de los poderosos
Cuando
disponen nuestras vidas de un plumazo
Ya
pasaron los años
De
hombres como piedras de los campos
(En
silencio-quietos-hartos de la vida)
Sin
brazos y sin dedos sensitivos
Sin
espacios recorridos
Ha
amanecido el día de las cuentas
Y
le debemos despojar a la ciudad su mugre histórica
Como
una forma muy nuestra de decir basta
LAS EPICAS LLUVIAS DE
SETIEMBRE
A
veces
Cuando
pasan los días de Setiembre
Nos
queda en los labios un dulce sabor perenne
Hace
tres años –por ejemplo-
Nos
hicimos más sensibles al smog de la ciudad
Y
a las tarjetas de control de las asistencias y
Al
hombre de la calle que pateando latas
Entra
en las oficinas públicas con mirada de ruego
En
vez de reclamar
O
levantar el dedo sentencioso
Pero
No
siempre el gusto es completo
Sucedió
que mientras nos hicimos más sensibles
La
tortuga se hizo más zoológica
Sobre
todo
Cuando
en sus oídos le zumbaron las angustias
Ella
–acostumbrada a comer en mantel largo-
Sintió
el mismo temblor del pitecántropo
Frente
al fuego
En
Setiembre el sol se fue de vacaciones
Y
en reemplazo quedó el intenso calor de la gente
Y
el gemido del amor en primavera
/marcha de sacrificio/
/ticlio-lima/ hombres-mujeres-niños/
/el socavón por jirones y avenidas/
La
gente acostumbrada a mirar sólo algunas partes
Se
atrevió a lanzar los ojos sobre los sitios prohibidos
/el SUTEP luchando
También está educando/
¿Y
nosotros? En busca del camino de Machado
A
pesar que en momentos de negrura lleguemos a pensar
Que
las lluvias fueron apenas una golondrina
Al
final la claridad surge como un rayo y nos dice
Que
por conservación de la especie
Donde
hay una golondrina hay otra y otra
Hasta
que el verano se hace caramelo en nuestras bocas:
/aquí
Allá
El miedo se acabó/
¿Acaso
Santiago no hizo un poema a la compañera Alicia?
Nadie
pudo evitar el folleto azul de las palabras
No
tuvo necesidad de cielos y estrellas
Que
tiritan a los lejos
Ni
de sexo incandescente ni del gusto por un buen trago
Ni
de la amistad primaria de la inicial sensación
Entre
los hombres
Allí
aparece la lucha despertando a la tortuga insomne
/en
costa sierra y selva
Haremos
sindicato/
Con
las lluvias de Setiembre y el papel picado
Que
salía de las ventanas
Ese
poema vino como el nacimiento de un hijo
Porque
bastó una mano de mujer cayendo sobre un casco
Que
contenía una cabeza y malas intenciones
En
esos momentos uno podía decir a la vida:
“hoy
he venido a ti con las manos vacías
Pero
me basta tu sonrisa para sentirme pleno”
A
partir de entonces gozo cada vez que puedo
Como
el más alegre de los mortales
Sobre
la huella fresca en el asfalto húmedo de las mañanas
Y
no es para menos
La
gente llegó a apresurar sus definiciones
Y
el vocabulario de números y siglas
Perdió
la paciencia en esos días
Esa
costumbre llamada cortesía “se fue al carajo
Porque
se le rompió el corsé”
La
tortuga se nos hizo insoportable
Cuando
en el bolsillo hueco le vimos 30 monedas
Y
esa sal especial que tienen los fariseos
La
tortuga (usted ponga el nombre)
descorporó
un memo:
/mi
general (…)
Tengo
el alto honor de dirigirme a usted
Para
adjuntar al presente la lista
De
trabajadores…/
Y
la razón de la fuerza se presentó sin enjuagues
Ni
envoltorios
Eso
nos hizo buscar los cafés
Como
humeantes pretextos para avivar
El
fuego de la historia
(A
escondidas de los bomberos)
Ahora podríamos pensar que las lluvias fueron
pocas
Para
el paladar de los tiempos
“Existen
grandes revoluciones” nos dijeron
Pero
también es cierto que a nosotros
Nadie
nos quita lo bailado y que era
Necesario
despertar a la tortuga y sus negaciones
Tanto
fue el cántaro al agua que el sabor agrio
Acumulado
en años
Salió
de los ombligos
De
las orejas
De
entre los dedos o –quien sabe-
De
los pliegues de las partes más íntimas
Los
sinsabores se expusieron son vergüenzas
Sobre
el asfalto viejo de las calles indecentes de Lima:
/la Estabilidad Laboral
Es un derecho
Y no una limosna/
La
gente aplaudió en las avenidas
Al
paso del fermento inevitable de una fuerza
Que
crece en los caminos
Ensanchando
los brazos proteicos del pueblo
La
jaula del zoo fue abierta
La
tortuga quedó sola
En
medio de las lluvias
Y
nosotros como pájaros con autonomía de vuelo
Ahora
sabemos distinguir el arroz blanco del afrecho
Es
cierto que los pasos no tienen la velocidad de los días
Como
es verdad también que ya no somos los mismos y
Que
ahora el afán nos lleva
En
busca de nuevas lluvias en Setiembre
Comentarios
Publicar un comentario